El caso del esguince de tobillo que acabó en hernia discal

Rate this post

¿Has sufrido alguna vez un esguince de tobillo?¿Has oído alguna vez eso que se ha denominado siempre un esguince mal curado?

Una simple torcedura de tobillo acarrea una serie de desajustes en cadena hacia la pelvis que con el tiempo puede producir un desgaste del anillo fibroso que protege el disco intervertebral.

Hoy volvemos a insistir en que no se puede tratar una lesión de forma aislada sin tener en cuenta las compensaciones que adopta nuestro cuerpo.

En los muchos casos que he visto en la consulta de problemas lumbares, incluidas hernias discales, es raro que no haga una exploración de tobillos.

Muchos se sorprenden cuando acuden a consulta con una lesión lumbar la exploración de los tobillos, aunque en muchas ocasiones el paciente recuerda que sufrió un esguince hace tiempo y que no llegó a curar del todo.

El esguince de tobillo es uno de los más claros ejemplos de cómo en nuestro cuerpo rara vez ocurre algo de manera aislada sin que haya un compensación. Y si no ocurre en el momento de producirse la lesión puede suceder que tiempo después haya un problema en la pelvis debido a la modificación de la pisada.

Cuando se produce una torcedura de tobillo podemos sufrir:

  • Una distensión de ligamento. Es la lesión más frecuente. En el caso de un esguince externo el ligamento lateral externo sufre una elongación excesiva. Es habitual la inflamación o edema, y un dolor en ese ligamento que puede prolongarse semanas.
  • Muy importante tratar la lesión lo antes posible para devolver a ese ligamento su función de sostén en el tobillo. Muchos pacientes que no recuperan esta fuerza posteriormente sufren numerosos esguinces por la debilidad de este ligamento.
  • Bloqueo articular. El astrágalo es el hueso que sirve de unión entre tibia y peroné con el resto del pié. Es una articulación con una movilidad extraordinaria, de hecho el astrágalo no tiene inserciones de tendones. Esta versatilidad nos ayuda a poder caminar erguidos, pero también supone una articulación más expuesta a luxaciones.
  • En el caso de un esguince externo, el más habitual, el astrágalo realiza un movimiento muy amplio en rotación y al regresar el tobillo a su posición normal queda encajado con la cabeza del peroné. Igualmente la tibia puede encajarse durante el movimiento postero anterior que acompaña al tobillo en la lesión.
  • Bloqueo articular y distensión del ligamento lateral externo. Que además puede ir acompañado de un edema. Aunque la lesión pueda parecer más importante al menos el paciente suele preocuparse de tratarla, lo que evitará en el caso de acudir a un osteópata, lesiones futuras en la pelvis.
  • Rotura parcial o total del ligamento. En este caso las manipulaciones articulares no se podrán realizar hasta que no haya una recuperación del ligamento. No obstante puede tratarse una posible lesión de rodilla, cadera o pelvis por consecuencia de la torcedura.

Todas estas lesiones, hasta la más leve puede desencadenar en nuestro cuerpo una compensación ascendente y acabar con una lesión lumbar.

Cuando se produce la típica torcedura del pie hacia dentro (en varo), lo que denominamos esguince externo, se puede producir una rotación o un desplazamiento anterior en la tibia que afecte a rodilla, una rotación externa en la cadera y un bloqueo de la sacroiliaca del pie lesionado. Si no se produce todo esto en el momento en el que sufrimos la torcedura, en caso de no tratarla, hay una modificación de la pisada que nuestro cuerpo no va a tardar mucho tiempo en compensar.

Limitar en unos pocos grados la movilidad antero posterior o lateral del tobillo puede parecer poco importante, pero tras miles y miles de pasos podemos encontrarnos con una lesión en la columna.

Un bloqueo en la articulación sacro iliaca de nuestra pelvis va a producir que esa articulación, encargada de absorber las presiones y el impacto al caminar, no pueda hacerlo correctamente. Nuestro cuerpo no puede dejar de absorber esas presiones y rápidamente va a buscar otra estructura que lo haga. Aquí puede venir la presión sobre algún segmento lumbar, con el consiguiente debilitamiento del anillo fibroso.

Si se produce un bloqueo en la sacro iliaca derecha podemos encontrarnos en poco tiempo con un bloqueo en la cuarta lumbar (L4) en rotación izda, más la presión excesiva en la zona postero lateral izda del disco intervertebral entre L5-S1. La vascularización en la articulación se verá comprometida, con lo cual los aminoácidos y nutrientes necesarios para alimentar el anillo fibroso y el disco intervertebral no llegarán en su totalidad. El proceso degenerativo es inevitable si no desbloqueamos estas estructuras.

El mecanismo de lesión también puede producir una cadena descendente. Una lesión en la pelvis o la columna puede producir una modificación de la pisada y acabar en un bloqueo en el tobillo. Si se trata la pelvis y columna, pero no corregimos la lesión del tobillo, ésta puede volver a llevar a la pelvis a un mal posicionamiento. Muchas hernias discales requieren también una exploración en los tobillos.















La rama peronea del nervio ciático en caso de estar afectada por una hernia discal también puede producir un debilitamiento de la musculatura peronea y facilitar el esguince externo. Esa sensación que describe un paciente cuando se tuerce de manera repetitiva el pie sin que haya una debilidad notable del ligamento lateral externo es indicador de este supuesto.

Caminar con el pie rotado levemente hacia fuera para compensar el dolor está produciendo un acortamiento gradual de la musculatura rotadora externa de la cadera. Una descompensación de esta musculatura con la rotadora interna de la cadera es una lesión muy frecuente que se ve en consulta y que acarrea un mal posicionamiento del sacro, acortamiento del músculo piramidal con posibilidad de pinzar nervio ciático.

Nunca menospreciéis una simple torcedura. Dolor durante varios días, una tumefacción, edema, inflamación o una pequeña rigidez que pasemos por alto puede acarrearnos un problema en el futuro.

Muchas gracias por haber llegado hasta aquí, quiere decir que te interesó el artículo. Tal vez le interese a alguien más de tu entorno. Compártelo en tus redes sociales y si lo deseas puedes dejar también un comentario. Estaré encantado de atender tus dudas y/o sugerencias.

¡Un saludo y buena semana!

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.