Osteopatía Visceral

Todas nuestras vísceras tienen movimiento, al igual que nuestro sistema músculo esquelético.
Además la relación de la movilidad visceral con problemas mecánicos en nuestra columna, es estrecha.

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Por poner dos ejemplos:

– El intestino grueso se sustenta mediante conexiones musculares con la zona lumbar
– El estómago, su movilidad y posicionamiento está estrechamente ligado a nuestro diafragma

El diafragma es un músculo que forma una pared muscular entre el tronco superior e inferior. La función correcta de este músculo es indispensable para una adecuada movilidad visceral. El diafragma ess importante para el control de la presión intraabdominal. Cada víscera tiende a ocupar siempre el mayor espacio disponible posible, por tanto, el diafragma ayuda a controlar esta expansión visceral a nivel abdominal para que los órganos puedan funcionar correctamente. De esta forma, Una disfunciónde la movilidad diafragmática conlleva a una disminución de la movilidad de las vísceras provocando mala circulación, acumulación de secreciones y perturbación del tránsito.

Algunos desequilibrios funcionales del sistema visceral  tienen en la osteopatía una herramienta para su mejora: ejemplos de trastornos como gastritis, hernia de hiato, molestias intestinales, estreñimiento, trastornos digestivos en relación con la vesícula biliar.

El tratamiento visceral muy a menudo puede ser necesario para aliviar ciertos dolores del aparato locomotor: el sistema visceral proyecta a veces el problema a nivel de raquis.

La Osteopatía Visceral mejora notablemente la función de la víscera tratada, liberando la tensión del tejido que las rodea. De este modo les damos mayor movilidad y motilidad, encontrando un mejor equilibrio.